lunes, 19 de abril de 2010

vida y destino


Aprendí que no se puede dar marcha atrás, que la esencia de la vida es ir hacia adelante. La vida, en realidad, es una calle de sentido único.



¿De dónde venimos? ¿Adónde iremos después de nuestra muerte? Son preguntas que el ser humano se hace constantemente a sí mismo.


A través de la creencia y de la fe en una determinada religión, buscamos la respuesta para el interrogante de nuestro destino.


Amor llaman a un sentimiento. A uno diferente, ininteligible para la mente humana. A ese que debemos tanto, que tantos favores no ha hecho y que tantas desdichas nos ha causado sin razón “inaparente”...
Un viaje misterioso, egoísta, valiente, extraño, sin lógica. Como quien coge un tren sin saber su destino. Como quien ama el destino sin subirse al tren. La llama de la vela con la que nos quemamos. Luz del sol que nos ciega. La salve que no sabemos rezar. La estrella que no deja de brillar. El cuento de nunca acabar. Poesía escrita en prosa.
Amor, senda eterna si es verdadera, pasaje si te encierra. Amor que sólo sabe sentir, que no entiende de otra cosa, puro, soberbio. El que es capaz de vencer al miedo.
Miradas que se cruzan curiosas, caricias que buscan respuestas, besos de complicidad. Peticiones generosas.
Amor, camino al cielo, camino que siempre será camino, camino de fantasía, camino siempre recordado, camino que ilumina cada decisión, que abre puertas y que cierra ventanas. El que hace más ancha la carretera para que no nos salgamos. El que hace más creíble al mito. El que lo da todo sin pensar.
Dios universal, imperecedero, eterno. Al que no hace falta implorar, rezar, con el que no hace falta hablar, al que simplemente hace falta conquistar. Las ganas de tenerlo, la fe por encontrarlo, el deseo de merecerlo, el miedo a perderlo.
Amor, el que nos hace ver blanco lo negro, el que pone trampas al odio, el que rescata un corazón perdido, el que salva al alma de la desesperación. El que es capaz de curar cualquier herida, por mucho que duela.
El que cumple sueños. El que cabalga por el sendero de la vida sin mirar atrás. El que hace de Nietzsche a San Agustín. El que nos hace capaces de volar por el universo sin necesidad de respirar. El que es capaz de juntar dos banderas nacionalistas. El que es capaz de ver antes que cualquier otro.
El amor es la filosofía de la vida. El amor es ser amado.



Colaboración de Patricia UrbanoEspaña

Destino

nada existe por azar al igual que nada se crea de la nada. todo tiene una causa, y si tiene una causa estaba predestinado a existir desde el momento en que la causa surgio. debido a que la inmensa cantidad de causas es impensablemente inmensa, nos es imposible conocerlas todas y enlazarlas entre si.

pero que es el destino?, existe el destino? solo por nacer en una familia y no entra, nacer hombre o mujer, nacer en un pais y no en otro, el destino ya ha jugado un papel en nosotros. hay que saber vivir eso que nos toca antes de nacer. como tambien hay que saber enfrentarse, mas bien prepararse, para el unico destino cierto, la muerte.

el destino es lo que nuestro deceo marca. encontrarse con el destino quiere decir realizar lo que los deseos indican, y para realizar los deseos hay que jugarsela.

el destino se puede dirigir. o mas bien, en esta vida hay que tener claro lo que se quiere, y en la medida que se vuelca el interes y el esfuerzo en ese objetivo, se tiene ahi el encuentro con el destino. todo se contruye. un destino que solo se puede saber conforme vamos haciendo cosas y tomando una u otra actitud.

elige tu destino y construyelo.

alguien o algo quiza, llamemoslo destino, milagro o casualidad, pone elementos en nuestro camino, pero es el hombre y no mas quien decirde los que toma y cuanto deja de tomar.